martes, 4 de mayo de 2010

La brutalidad como valor supremo

Aarón Moya Gutiérrez
Profesor UCR
Invitado por Los DefraGmentados


El día jueves 15 de abril me presenté a la Medicatura Forense del Poder Judicial en San Joaquín de Flores en Heredia para que se valoraran las lesiones que sufrí dentro del campus Universitario Rodrigo Facio de la Universidad de Costa Rica en San Pedro de Montes de Oca el 12 de abril, a manos de varios oficiales del Organismo de Investigación Judicial, OIJ.

En la pared de la Medicatura un afiche del Poder Judicial bajo la idea central de “Ética en el servicio”, enarbola una serie de valores que el OIJ violó a la hora de vapulearme dentro del campus, de los cuales rescataré para el caso, la Imparcialidad, la Responsabilidad, la Eficiencia, la Calidad, la Excelencia, la Humanidad, los Derechos y la Libertad de las personas.

Como primer valor violado está la imparcialidad ya que el señor Jorge Rojas, Director del OIJ en sus declaraciones a los medios antes de parcializarse defensivamente en la oscuridad de la desinformación típica de nuestro país, debería haber ordenado una investigación objetiva de los hechos, como base para emitir un criterio responsable antes de haber hecho declaraciones precipitadas, error que tuvo que ser enmendado por Don Luis Paulino Mora, Presidente de la Corte Suprema de Justicia, ya que éste, consciente de la parcialidad de su subalterno, fue quien ordenó la necesaria investigación. El Sr. Rojas fue irresponsable y no partió de la premisa del derecho como una disciplina de evidencias positivas a pesar de ser abogado graduado de alguna universidad privada.

El operativo del OIJ en el campus de la UCR no fue coordinado, fue mal planeado, improvisado, avasallante y poco profesional, por lo que los supuestos valores de Eficiencia, Calidad y Excelencia fueron absolutamente pisoteados, más si valoramos que la fiscalía con el detenido se habían retirado del campus varios minutos antes de mi golpiza. Los oficiales del OIJ fueron poco profesionales, agresivos emisarios-poder insultantes; brutales físicamente con estudiantes, funcionarios y profesores. En cuanto a los valores de Humanidad y Derechos del Poder Judicial, es donde reside el meollo a mi juicio más delicado y más evidente de la violación absoluta de la Autonomía Universitaria. Yo, como académico tengo el derecho inalienable de decir lo que pienso dentro del campus de mi Universidad, nadie tiene derecho a golpearme por eso, es mi Derecho Humano, complementado por la constitucional libertad de expresión. Los oficiales del OIJ apagaron mi voz a golpes dentro del campus. En ningún momento hice agresión física alguna a ningún oficial, fui vapuleado por decir lo que pensaba como docente dentro de la Universidad pública, y durante 70 años autónoma, en Costa Rica.

Fui despojado de mi libertad intelectual y física ya que fui sacado a tirones, patadas y puñetazos del campus de la UCR para ser nuevamente vapuleado por el OIJ, porque sus oficiales poco profesionales no toleraron la razón en mis palabras, que podrían compartir o no, ofenderse o no, pero jamás responder con una golpiza dentro del campus de mi Universidad. El afiche cierra con la frase ¡Los valores hacen la diferencia! Siento incertidumbre y temor por el futuro de este despojado y “pacífico” país.

No hay comentarios:

Publicar un comentario